Primera sesión del Sonido Caño Roto en Teatro Flamenco Madrid protagonizado por Amador Losada y familia
Noche de celebración en el comienzo del ciclo dedicado a Caño Roto, el barrio madrileño que hoy representa una de las escuelas más influyentes de la guitarra flamenca en Madrid: La Academia de El Entri. Pero el sonido Caño Roto se bautizó en los años setenta con el disco de los Chorbos titulado “Poder gitano. Sonido Caño Roto”.
Cuenta la leyenda que los Chorbos entraron en las oficinas de CBS con un disco de Los Temptations bajo el brazo y una consigna:
-Nosotros queremos sonar como estos. Y seguidamente enseñaban el disco de los Temptations. La banda del momento que llenaba las pistas de baile de medio mundo con temazos como “Papa was a Rolling Stone” con insidiosas guitarras funkys.
De otro lado de la mesa estaba José Luis de Carlos que a su regreso de Nueva York estaba empeñado en crear un sonido similar a la Motown o Atlantic con los artistas gitanos. De Carlos se encontró con el rechazo de las radios “esas cosas de gitanos no interesan” le dijeron, pero había estado con Jimi Hendrix que tenía querencia “gypsy” y sumó flamenco a la psicodelia y cuando se encontró en Madrid con Las Grecas nació el “Gipsy Rock”. Un disco que se abrió camino a pesar de los pesares de la industria del momento. De Carlos construyó un equipo de músicos superdotados: Pepe Nieto, Eddie Guerin, Johnny Galvao y Carlos Villa con permiso para tocar en el límite del rock.
Volvemos a las leyendas, De Carlos tenía experiencias flamencas; en Jerez había producido un disco de flamenco clásico que hoy es referencia para el canon y había fichado a Enrique Morente para Hispavox. Morente vivía en Carabanchel y graba con Amador Losada y Manzanita “A la hora de la muerte” una composición que había grabado Antonio El Kalifa para el sello Acropol en 1974 y que según el Kalifa tranformó Morente en una maravilla al año siguiente que era 1975 el de la muerte de Franco. El año en que Morente se llevó al joven guitarrista Manzanita a México y México transformó a Morente. Por el camino uno quiere pensar que también transformó a Manzanita. Verde que te quiero verde.
LOS CHORBOS
Volvemos a la leyenda. Los Chorbos quieren sonar como los Temptations y les sale “Vuelvo a casa” una canción que ha sufrido tantas deformaciones flamencas como funkys. Un temazo. Para aclarar las cosas el elepé se titula “Sonido Caño Roto” y también lleva el subtitulo de “Poder Gitano” sin duda inspirado en el “Black Power”. La contraportada lleva un foto neorrealista, unos niños posan en Caño Roto. “Mira esta es Aurora” me dijo su madre cuando la hija de Amador Losada grabó junto a Ketama el legendario “Besos de Caramelo” (Nuevos Medios, 1990). El disco funciona bien, los Chorbos aparecen en varios programas de TVE con pantalones campana proclamando aquello de “Vuelvo a casa”. Lo que sigue es que De Carlos le propone al contrabajista de jazz estadounidense David Thomas que produzca a Manzanita en solitario. David se pregunta a sí mismo: ¿Sé algo de flamenco? Nooo, ergo acepta el proyecto que se titula “Poco ruido y mucho duende” (CBS, 1978). Verde que te quiero verde.
Franco ha muerto.
LA LEYENDA CONTINUA
El teatro Flamenco Madrid se llena de gitanos para celebrar el sonido Caño Roto. Aparece el bailaor Kelian Jiménez y explica que una noche al mes van a presentar a una familia de artistas de Caño Roto y que esta noche, es la noche de los Losada y suenan los Chorbos. Aparece Amador Losada 75 años, componente y único miembro activo de Los Chorbos y canta una canción, luego se da paso a un guitarrista que resulta ser David Cerreduela, una de las joyas de la guitarra de Caño Roto. Apunten los nombres pasados, presentes y futuros porque ahí está la academia de El Entri. Caño Roto es el territorio de El Viejin, de Jesús de Rosario, De Kilino Jiménez. Talentos poco reconocidos. La próxima cita es el 18 de mayo con la casa de los Cerreduela. A David le conocemos porque estuvo a la vera de Enrique Morente y por que su estilo no se parece a nadie.
Reaparece una banda para el baile por bulerías de Kelian. Tengo a David El Indio (Gipsy Power Band y Vetusta Morla) a mi vera que disfruta con el compás de cajón y batería y del cante de Eleazar Cerreduela, “me recuerda a Guadiana”. La guitarra de Kilino Jiménez suena metálica al principio cuando las bulerías se aproximan a su ebullición, suenan ecos del soul, del funky y de los Temptations.
Cambio de banda y aparece Samara Losada con sombrero y brillantes. Rumba y balada que, a ratos rememora a su hermana Aurora que vive en el sur y tenía otro compromiso artístico. Recuerden que Aurora grabó recientemente con Rubén Blades en el disco homenaje a Ray Heredia. Y llegamos al gran momento cuando reaparece Amador Losada con sus hijas en los coros y una emocionante versión del “Vuelvo a casa” a medio camino entre el spoken word y el rap lento. La memoria ha sido puesta a salvo, el futuro también, para los bises aparecen dos niñas con más arte que tamaño y una despedida a pleno pulmón en la que Amador nos sonó mejor que nunca.
Fotografías @Manjavacas.flamenco
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